6. Relevancia de El Decamerón


 

 


"El Decamerón" de Giovanni Boccaccio es relevante por varios motivos. 

    Principalmente, ofrece una visión detallada de la vida y las costumbres de la Italia del siglo XIV, incluyendo la peste negra que sirve de contexto a la obra. Además, el libro es una obra maestra de la literatura, escrita en Italiano vernáculo, que influyó en el desarrollo de la prosa renacentista. Sus temas, como el amor, la fortuna y la inteligencia humana, así como la crítica a la Iglesia y a la sociedad, siguen siendo relevantes hoy en día. 

    Además, El Decamerón rompió con la conservada tradición literaria de relatos místicos e hizo de Boccaccio el padre de la novela moderna, al desarrollar el tradicional cuento medieval añadiéndole una dote psicológica de la que carecía, presentando al ser humano como lo que es: una persona con virtudes y defectos, con sus penas y glorias.

    Boccaccio pretende dotar a su obra de una cohesión interna de la que carecían las obras narrativas de su tiempo: se trata de un paso más hacia la creación de la novela moderna. Lo que hoy entendemos por novela es un texto de gran extensión con una estructura bien definida, coherente, con sentido unitario, que desarrolla por lo general un argumento de principio a fin. Este género, sin embargo, no aparecerá en la literatura europea hasta el surgimiento del Lazarillo y el Quijote, mucho tiempo después. El Decamerón no desarrolla un argumento unitario y carece de la cohesión de una novela, pero Boccaccio, consciente de las carencias de la narrativa de su tiempo, hace un esfuerzo por ir más allá de la mera recopilación de cuentos e historias: las cien narraciones que componen la obra cuentan con un hilo conductor, con unas características comunes y con unos personajes y un ambiente que sí le dan cierta unidad.
Por primera vez en la Edad Media, Bocaccio presentó al hombre como artífice de su destino, más que como un ser a merced de la gracia divina.